#STOPISLAM, dónde está el origen.

A raíz de los atentados en Bélgica de 2016 surgió en Twitter el hashtag #stopislam . En poco tiempo se convirtió en trending topic mundial con miles de tuits en todos los idiomas. Sobra decir que el autor de dichos atentados fue el DAESH o Estado Islámico, como cada uno quiera llamarlo. El hashtag, de marcado acento islamófobo surge, en teoría de grupos de corte racista y supremacista. ¿Pero fue así en realidad?

“El miedo colectivo estimula el instinto de manada, y tiende a producir ferocidad contra aquellos que no son considerados miembros de la manada”.

Bertrand Rusell, filósofo, matemático y escritor británico. 

El sentido común nos dice, casi sin dudarlo, que obviamente quien crea un hashtag llamado #stopislam tiene que ser alguien que odia a esa religión y a todos los que la profesen. También nos dice que el surgimiento de ese hashtag responde al odio contenido y en respuesta a los atentados sangrientos.

¿Y si hemos sido manipulados?

Pero si pensamos un poco más veremos la facilidad con la que se nos puede manipular. Imagina por un momento que una gran organización terrorista odia a una parte del planeta (occidente) y que busca el apoyo en su causa violenta de otra parte del planeta a la que, según esta organización, ellos representan (el mundo islámico).

¿Qué estrategias podrían aplicar para fomentar el odio al “enemigo” y por tanto justificar su postura y su propia existencia y conseguir más apoyos de los que ellos consideran “suyos”?

Una de las vías sería teniendo argumentos para demostrar a los “tuyos” que los de enfrente les odian. Y ahí al DAESH le vino al pelo el hashtag #stopislam. El conflicto así se hace más amplio. El odio de una organización terrorista se extiende al barrio de enfrente. EL odio crece y crece.

El DAESH creó #stopislam.

Y esa es la teoría, el propio DAESH creo el hashtag islamófobo #stopislam . Sólo así controló y manipuló las redes sociales. Sólo así hizo aflorar y hacer visible el odio islamófobo de sólo una parte de la población de occidente y sólo pudo intentar demostrar al mundo islámico que Occidente les odia y deben combatirlo.

Así que sí, los más islamófobos, en esta ocasión, son los que más trabajaron (seguro que sin saberlo) a contribuir a la causa del DAESH, de los terroristas radicales.

Y si piensan que esto es sólo una invención mía te diré que busques un poco y compruebes como la organización terrorista difundió esta idea fomentar la islamofobia en su revista Dabiq. Esta misma idea sobre el origen de el hashtag #stopislam fue lanzada por Pedro Baños, experto en Geopolítica a la revista española La Marea.

Y si dudas aún pregúntate un poco y pon tu sentido común. ¿A quién puede interesar que la sociedad se polarice y odiemos más al de enfrente aunque sea con mentiras?

Imagen: Gustave Deghilage en Flickr.com con licencia Creative Commons.

Autor entrada: José María Díaz

José María Díaz López. Periodista, bloggero y aprendiz de Community Manager. Interesado y apasionado por las nuevas tecnologías y por la comunicación humana en sus diversas formas.

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