Sexting, el sexo en la red: toma precauciones.

Sexting o cibersexo es el término que se asocia a la práctica de cualquier tipo de conducta sexual por internet. La realización del acto sexual de manera on line. Al igual que en el sexo “en vivo” conviene tomar precauciones. Si en una relación on line no hay riesgo de embarazo o de contagio de una enfermedad hay otros peligros que pueden ser igual de peligrosos. Ahora los explicamos.
En primer lugar yo haría una diferenciación entre los dos términos.

Cibersexo vs Sexting.

Al tratarse de nuevos términos su significado aún no está generalizado. Ningún organismo los define de manera concreta. Por eso yo diferencio los dos términos. Por Cibersexo entiendo la realización del acto sexual de manera on line de manera consentida por todas las partes implicadas.

Imagen de The Shared Experience en Flickr.com con licencia Creative Commons

Frente a eso el Sexting para mí supone un componente más de obligación, al igual que el ciberbulling, por ejemplo, implica una coacción y por tanto mayor peligro.

Aun así la diferencia es muy fina. Entre otras cosas porque una relación consentida de cibersexo puede convertirse en sexting impuesto en el momento, por ejemplo, que la otra persona difunde el contenido sexual que le hayamos podido pasar sin nuestro consentimiento.

¿Cómo se practica el cibersexo?

Quizás sobra decirlo pero el cibersexo es la práctica de una pseudo relación sexual entre dos personas (o más). Puede ser en un foro, un chat, una aplicación de mensajería o incluso una red social.
Puede ser una simple conversación erótica mediante texto, una videollamada o compartir material audiovisual: videos, fotos o audios.

Riesgos del Sexting.

Los peligros a los que nos podemos enfrentar son muchos:

El Engaño: el anonimato y la lejanía de internet puede hacer este tipo de relaciones más susceptibles al engaño.

Menores: aquí hay dos grandes peligros. Por un lado que un adulto pueda mantener este tipo de relaciones con un menor incluso sin saberlo si el menor ha mentido sobre su edad. Y por supuesto, el anonimato supone también una protección a la identidad para los posibles acosadores de menores lo que implica mayor peligro para los menores en internet.

Pérdida de la intimidad. En este tipo de relaciones es frecuente compartir material audiovisual. Una vez que los compartimos perdemos el control sobre el mismo. No sabemos lo que la otra persona puede llegar a hacer con él. La pérdida de nuestra intimidad y el deterioro de nuestra imagen es un riesgo evidente.

Timos: Es frecuente la existencia de personas u organizaciones criminales que buscan este tipo de relaciones para conseguir material sensible y poder extorsionar a la víctima con la amenaza de difundir el contenido.

Los peligros sin duda pueden ser más, quizás más adelante hablemos de ello pero esto ha servido como anticipo.

Si tienes tu alguna experiencia sobre este tema sería interesante que la contases mediante un comentario y poder aportar tu opinión al respeto.

 

Imagen: The Shared Experience en Flickr.com con licencia Creative Commons.

Autor entrada: José María Díaz

José María Díaz López. Periodista, bloggero y aprendiz de Community Manager. Interesado y apasionado por las nuevas tecnologías y por la comunicación humana en sus diversas formas.

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