Second Life, vida digital paralela.

Hace años se puso de moda un juego virtual, se llamaba Second Life. Era la primera plataforma en el que un usuario podía tener una secunda vida digital gracias a un avatar virtual. Se podía hacer casi de todo en esa plataforma y la mayoría de las empresas se dedicaron a abrir su propio espacio publicitario. Hoy reflexionamos sobre esa “Segunda Vida Digital”.

“Uno se es fiel a si mismo y se basta”.

Jean Anouilh, escritor francés.

Second Life creció como la espuma, la mayoría de los internautas entramos para comprobar las novedades de un juego así. Era algo muy distinto a lo que había hasta entonces. Todas las empresas y organizaciones también tenían su propio espacio. Fue tal el éxito inicial que incluso era fácil encontrar noticias de Second Life en las portadas de los informativos televisivos o en los diarios.

En Second Life estaba casi todo permitido y cuando un grupo de usuarios se enfadaba con un gobierno, partido político o empresa asaltaban su sede con armas para destrozarla, digitalmente hablando claro.

Hubo incluso noticias de separaciones matrimoniales al descubrir uno de los cónyuges que su esposo/a tenía una relación paralela digital en Second Life.

Esta plataforma sigue existiendo pero no es ni la sombra de lo que era. Pero existen un montón de juegos de categoría similar, unido a redes sociales, chat, etc…. Podemos decir que la “Segunda Vida Digital” ya es una parte de la persona. Equivalente a la vida real en muchos aspectos. Y sí, las redes sociales, aunque tengan una conexión (o no) con nuestra vida real también son una Second Life.

Las Redes sociales son una Second Life Digital.

Y cuál es el éxito de que muchas personas tengan algún tipo de avatar en juegos de rol, llamados MMO, juegos on line, redes sociales… Eso es caso de estudio y no voy a entrar ahora en ello pero quizás sea momento de abordar la investigación de esta parte de nuestra vida y  tal vez intentar establecer ciertas normas e incluso cierta legislación al respecto.

Sobre todo porque los internautas que tienen esa segunda vida suele pensar que el hecho de que sea digital y en parte, anónima, da derecho a hacer cualquier cosa. Olvidamos que detrás de los avatares o usuarios con los que nos encontramos hay una persona humana con sentimientos, sueños, edad.

En muchas de esas plataformas on line se practica sexo, por poner un ejemplo, sin comprobar si al otro lado del espacio digital hay un menor. Criticamos o juzgamos a otros usuarios sin darnos cuenta de que esas críticas pueden estar dañando a una persona que siente y sufre.

Y solemos utilizar a otras personas sin cuestionarnos la moral de nuestros actos.

Quizás pensemos que es sólo un juego pero estoy seguro de que esto irá a más, estas sociedades digitales se desarrollarán y mejorarán su tecnología. Facebook, por ejemplo, ya ha dado pasos al respecto. Y cada vez más esa pseudo realidad digital se parecerá al mundo real. Quizás en algún momento no sepamos llegar a distinguirlos.

Y todo esto sin un código de regulación de nuestra conducta, sin una reflexión sobre la ética de nuestras acciones en ese mundo digital.

Si quieres contarnos tu experiencia en alguno de estos juegos y cómo te has sentido sin duda puedes hacerlo aquí mediante un comentario. Nos servirá a todos de aprendizaje y reflexión.

 Imagen: Caitlin “Caity” Tobias en Flickr.com con licencia Creative Commons.

Autor entrada: José María Díaz

José María Díaz López. Periodista, bloggero y aprendiz de Community Manager. Interesado y apasionado por las nuevas tecnologías y por la comunicación humana en sus diversas formas.

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