Las zonas de confort y de aprendizaje

Quizás nunca hayas oído hablar de la “Zona de Confort”, hoy te explicamos un poco sobre ella. Básicamente nuestra zona de confort es aquel espacio o situaciones en los que nos sentimos a gusto, digamos que es una zona donde controlamos nuestro estado y nuestro comportamiento.

“La vida es aprendizaje, cuando dejes de aprender, mueres”

Tom Clancy, escritor estadounidense

Se basa en una distinción realizada por Senninger en el año 2000. Según esta habría tres zonas donde se desarrolla el comportamiento humano:

– La Zona de Confort: Nos movemos con confianza y de manera segura. Es nuestro territorio adecuado.

– La Zona de Aprendizaje: Es una zona donde se encuentran cosas que nos interesa pero que no controlamos como en la zona anterior. Movernos en ella es lo que nos permite aprender cosas y nuevas formas de hacer las cosas. Al desarrollar el aprendizaje se amplían los límites de nuestra zona de confort.

– La Zona de pánico. Es la zona desconocida, donde encontramos las cosas que nos provocan miedo y pánico. En ella nuestro comportamiento es absolutamente “defensivo” e intentamos huir de ella de la manera más rápida. Está llena de dudas y situaciones de peligros para nosotros. Si somos capaces de enfrentarnos a estos miedos llegaremos a la zona de aprendizaje.

Un funcionamiento adecuado de nuestro comportamiento sería intentar ampliar al máximo nuestra “zona de confort”, hacer que sus límites sean cada vez más amplios. Para ello tendríamos que enfrentar nuestros miedos y dudas en aquellos campos en los que queremos aprender, esa será la clave para acceder a la zona de aprendizaje. La repetición de patrones y de ejercicios nos permitiría ese aprendizaje incluyendo dichos campos en la zona de confort.

Es igual que en un examen. Si eres un estudiante de primero de universidad tendrás miedo hacia los siguientes cursos pero te encuentras en la zona de aprendizaje del primer curso y tu zona de confort serían todos los cursos anteriores (bachillerato, secundaria, etc.) que ya no suponen un reto para ti.

Enfrentar nuestros miedos y dudas nos permitirá salir de la zona de pánico

y ampliar nuestra zona de aprendizaje

Este mecanismo se puede trasladar a todos los ámbitos de la vida humana: relaciones sociales, conocimientos, situaciones laborales, etc.

La Zona de Confort y el lenguaje.

Nuestro lenguaje varía en función de la zona en la que nos encontremos.

– En la Zona de Confort nos encontramos en una situación que controlamos y por tanto no tenemos miedo a expresar nuestras ideas y nuestro razonamiento. Nos esforzamos en defender nuestras posiciones. Aunque corremos el peligro de encontrarnos lo suficientemente cómodos como para no escuchar a los demás.

– La Zona de aprendizaje se caracteriza por un lenguaje mucho más cuidado, más estudiado y también más escucha previa. Construimos y pensamos más nuestro discurso debido a que nos movemos por una zona en la que aún hay cosas que desconocemos y en las que podríamos equivocarnos.

– El lenguaje en la zona de pánico es mucho más reducido, más lleno de silencios y omisiones, debido, sobre todo a que tenemos miedo a equivocarnos o no nos sentimos a gusto. Podemos llegar a pensar incluso que nada de lo que digamos es importante o no le interesa a los demás.

 

Imagen: Susan Sermoneta en Flickr.com con Licencia Creative Commons

Autor entrada: José María Díaz

José María Díaz López. Periodista, bloggero y aprendiz de Community Manager. Interesado y apasionado por las nuevas tecnologías y por la comunicación humana en sus diversas formas.

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