Estrategias para enfrentar el ciberacoso

Hace pocos días hablábamos del ciberacoso o ciberbulling y reflexionábamos las pautas que deberíamos seguir para poder identificarlo y combatirlo protegiendo a nuestros hijos (y adultos, no se nos olvide). Hoy en Pidolapalabra seguimos reflexionando sobre posibles estrategias para combatirlo.

“¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres?

Debe ser fruto de la educación”

Alejandro Dumas, escritor francés

Insisto en que no pretendo crear una biblia sobre la cuestión ni caer en el error de considerarme un experto. Creo que nadie tiene la preparación para auto etiquetarse como experto en este tema. Primero porque el fenómeno es relativamente nuevo (el ciberacoso, no el acoso en sí) como para que nadie tenga los suficientes datos y elementos para considerarse experto y segundo porque la materia es suficientemente importante para que continuemos en el camino del debate y la reflexión colectivo en lugar de intentar establecer dogmas.

Prohibir el acceso a internet para combatirlo

¿Es buena estrategia prohibir el acceso del niño a internet como forma de protegerlo? En mi opinión es un error. Es como si le prohibimos jugar por miedo a que se lesione, nos guste o no, lo necesitan, es algo útil para ellos y lo harán queramos o no. La diferencia es que si se lo prohibimos lo harán a nuestras espaldas y perderemos la capacidad de enseñarles y en cierto modo controlar cómo se desenvuelven en la red.

Además convertiremos algo que debería utilizarse de manera natural en algo “prohibido” y todos sabemos lo nefasto que puede ser algo “prohibido” para un adolescente, por ejemplo.

Así además eliminaremos la confianza entre padres e hijos, lo que hagan en ese entorno “prohibido” lo ocultarán a toda costa a sus progenitores y lo que tenemos que buscar es la confianza plena para que nos cuenten todo aquello que hagan, que nos pregunten las dudas que tengan o los problemas que les surjan. Prohibiendo y reprimiendo quizás consigamos otras cosas pero desde luego conseguiremos instalar una cortina opaca en todo lo que el niño nos pueda contar libremente. Dejaremos de ser padres para tener que convertirnos en detectives furtivos.

La vida digital es un hecho

Nos guste o no el menor de hoy en día se desenvuelve en un espacio digital que, además, irá en aumento, lejos de inculcarle un miedo a las nuevas tecnologías seremos mucho más efectivos si nos dedicamos a educarles, darles las herramientas para usarlas con garantías, conocerlas y sobre todo, conocerlas nosotros mismos.

Podemos prohibir eternamente a nuestros hijos que cojan un cuchillo porque se pueden cortar pero llegará un día en que lo cogerán, por simple curiosidad. Quizás lo adecuado es que ese día tengan la confianza de pedirnos a nosotros que les enseñemos a utilizarlo con garantías y que no lo hagan por su cuenta a nuestras espaldas.

 

Imagen: George Wesley & Bonita Dannells en Flickr.com con licencia Creative Commons

Autor entrada: José María Díaz

José María Díaz López. Periodista, bloggero y aprendiz de Community Manager. Interesado y apasionado por las nuevas tecnologías y por la comunicación humana en sus diversas formas.

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